por Redacción Mendoza Económico
La primera vuelta electoral en Brasil alteró las expectativas financieras de la región y tuvo un impacto inmediato sobre el mercado argentino. El 47,03 % obtenido por Flávio Bolsonaro, frente al 45,16 % de Luiz Inácio Lula da Silva, sorprendió frente a los sondeos previos y disparó una ola de optimismo entre los inversores.
El lunes poselectoral, los activos argentinos interrumpieron varias semanas de pérdidas. El Merval avanzó 3,7 % en pesos y 5,1 % en dólares, mientras el riesgo país cayó hasta 599 puntos básicos.

Flávio Bolsonaro, su triunfo en Brasil desató la euforia en los mercados
El movimiento comenzó en San Pablo. El Bovespa subió 7,7 %, alcanzó un máximo histórico y registró su mejor desempeño diario desde 2020. Al mismo tiempo, el real se fortaleció y quedó por debajo de los 5 reales por dólar.
Los mercados interpretaron que un eventual gobierno de Bolsonaro podría avanzar con reformas fiscales, menor intervención estatal y reglas más favorables para la inversión privada.
La reacción también alcanzó a las empresas argentinas con exposición a Brasil. Mercado Libre subió 9,6 % en Wall Street, impulsada por la relevancia que tiene el mercado brasileño dentro de sus operaciones.
La mejora se extendió a acciones y ADRs argentinos, mientras la baja del riesgo país alivió parcialmente las condiciones financieras. En la misma jornada, el dólar mayorista cerró en $1.520 y el Banco Central compró US$ 14 millones.
Desde la economía real, la apreciación de la moneda brasileña tiene un efecto mixto. Por un lado, encarece los viajes de argentinos a Brasil. Por otro, mejora la competitividad de la industria nacional y del turismo receptivo argentino frente al principal socio comercial del Mercosur.
Analistas de Oxford Economics, UBS y Max Capital señalaron que un escenario de mayor disciplina fiscal y menores tasas en Brasil podría favorecer el clima de inversión regional.
Pese al entusiasmo, el escenario sigue abierto. El balotaje del 25 de octubre será determinante para confirmar si las expectativas financieras se traducen en un nuevo rumbo político y económico en Brasil.
En Argentina, el Gobierno intentó capitalizar el clima externo. El ministro de Economía, Luis Caputo, sostuvo que un eventual triunfo de Bolsonaro reforzaría la relación bilateral, aunque insistió en que los vínculos comerciales entre ambos países exceden las afinidades ideológicas.
El rebote de los mercados ofreció un alivio después de varias semanas negativas. Sin embargo, la recuperación continúa sostenida sobre una expectativa electoral que todavía deberá validarse en las urnas brasileñas.