por Redacción Mendoza Económico
La expansión de la agenda minera mendocina hacia el norte provincial sumó un paso administrativo: Impulsa Mendoza presentó los estudios ambientales de 20 proyectos de exploración que agrupan 65 propiedades mineras. La documentación abre un procedimiento de evaluación sobre un territorio situado principalmente en Las Heras y que también comprende una fracción de Luján de Cuyo.
El Distrito Minero Mendoza Norte ocupa aproximadamente 5.500 kilómetros cuadrados. Esa superficie delimita el área de la propuesta y no equivale a una extensión que vaya a ser intervenida en su totalidad. Tampoco la cantidad de propiedades permite anticipar cuántos emprendimientos podrían convertirse, eventualmente, en explotaciones comerciales.
El interés económico de esta etapa está en la posibilidad de ampliar el conocimiento del subsuelo y establecer qué iniciativas pueden avanzar. Para eso todavía deben resolverse condiciones ambientales, técnicas y administrativas. La presentación no acredita inversiones ejecutadas en campañas de exploración ni permite calcular producción futura.
La consultora Knight Piésold elaboró, por encargo de Impulsa Mendoza, un informe integral del distrito y los estudios particulares de los proyectos. Según la empresa provincial, el trabajo contempla recursos hídricos, glaciares, biodiversidad, comunidades y patrimonio cultural, además de los efectos de las tareas previstas y las medidas propuestas para prevenirlos o reducirlos.

La exploracion del Distrito Minero Norte avanza en Mendoza
Uno de los componentes relevantes es el análisis de lo que podría ocurrir si varias iniciativas desarrollaran trabajos al mismo tiempo. Esa mirada permite considerar efectos que trascienden los límites de una propiedad. Su incorporación a los estudios deberá ahora ser examinada por los organismos competentes.
La responsabilidad de evaluar corresponde a la Autoridad Ambiental Minera, integrada por las direcciones de Minería y de Protección Ambiental. El procedimiento incluye la revisión de la documentación y el análisis técnico y legal antes de resolver sobre las declaraciones de impacto ambiental. Para los proyectos metalíferos, el recorrido contempla además la ratificación legislativa.
Sebastián Piña, CEO de Impulsa Mendoza, presentó el distrito como una herramienta para ordenar proyectos desde sus primeras etapas y facilitar la llegada de inversión exploratoria. La ministra de Energía y Ambiente, Jimena Latorre, vinculó la iniciativa con la previsibilidad y los controles que la Provincia pretende ofrecer a los inversores.
El potencial geológico mencionado por las autoridades incluye cobre, oro y molibdeno. La exploración tendría que precisar la existencia y las características de los recursos mediante relevamientos, muestras y, según cada proyecto, perforaciones. Los antecedentes geológicos justifican investigar, pero por sí solos no demuestran la viabilidad económica de un yacimiento.
Entre las iniciativas identificadas en el mapa difundido figuran Yalguaraz, Tortugón, Campanario, Cerro Pelado y San Alberto. La diversidad de nombres y propiedades remite a una cartera de propuestas que deberá atravesar el procedimiento correspondiente, con condiciones específicas para los trabajos que eventualmente se autoricen.
Para las empresas interesadas, el dato inmediato es la apertura de esa evaluación. Las publicaciones consultadas no detallan un monto consolidado de inversión comprometida ni un cronograma confirmado de ejecución. La posibilidad de generar actividad para proveedores dependerá del avance efectivo de las autorizaciones y de las decisiones posteriores de los titulares. El próximo hito verificable será el resultado de la revisión ambiental, antes de cualquier inicio de tareas.