09/10/2026 - Edición Nº919

Política

Super Niño: Alerta Máxima

Las Condes: un aluvión devastador sobre una quebrada cuyo riesgo ya era conocido

09/10/2026 | Las lluvias arrasaron vehículos y afectaron viviendas en Santiago. Una cuenca incendiada y barreras pendientes abren interrogantes sobre la prevención.


por Redacción Mendoza Económico


Al menos seis personas resultaron heridas, entre ellas un bebé de un año con una fractura, por el aluvión que golpeó el jueves 8 de octubre a Las Condes, en el sector oriente de Santiago de Chile. El torrente de agua, barro y piedras arrastró vehículos y afectó distintos sectores de San Carlos de Apoquindo. Mientras avanzaban los rescates, las primeras explicaciones apuntaban a una combinación de precipitaciones intensas, una quebrada dañada por un incendio y una posible obstrucción del sistema de desagüe. 

El presidente José Antonio Kast instruyó declarar zona de catástrofe en la comuna, para facilitar la disponibilidad de recursos y la coordinación de la respuesta. Senapred también declaró alerta roja por riesgo de remociones en masa en diez comunas cordilleranas y precordilleranas de la Región Metropolitana. La emergencia dejó viviendas inundadas y daños en establecimientos educativos y centros asistenciales. 

Una lluvia intensa sobre un terreno vulnerable

El subsecretario del Interior, Máximo Pavez, informó que se habían registrado 15 milímetros de precipitaciones en un lapso extremadamente breve, lo que provocó una crecida repentina con arrastre de barro, sedimentos y material vegetal. Durante la noche, las prioridades del operativo incluían despejar la calle Álvaro del Portillo y retirar material de Quebrada Honda, para reducir el peligro de nuevas afectaciones. 

Según Radio Bío Bío, el delegado presidencial Germán Codina planteó como hipótesis que el material arrastrado hubiera bloqueado el canal subterráneo por el que habitualmente escurre el agua de la quebrada. También señaló el antecedente del incendio iniciado a fines de diciembre de 2025, cuyo combate se extendió hasta enero, que había afectado la cobertura vegetal del sector. Ambas explicaciones seguían sujetas a evaluación técnica.

La zona de Las Condes en emergencia por el aluvión continua.
La zona de Las Condes en emergencia por el aluvión continua.

Las barreras que todavía no estaban instaladas

El riesgo había sido identificado antes de esta emergencia. La alcaldesa Catalina San Martín explicó que el municipio había realizado un estudio hidrográfico y que desde marzo gestionaba la instalación de mallas dinámicas, destinadas a contener el material que descendía por las quebradas. Al momento del aluvión, esas estructuras todavía no estaban instaladas. 

La reconstrucción publicada por Ex-Ante y reproducida por T13 agrega un antecedente relevante: el 31 de enero ya se había producido un aluvión en la misma cuenca, con 28 viviendas afectadas. El 7 de agosto se anunció un convenio para instalar cinco barreras, con financiamiento del Ministerio de Obras Públicas por 754 millones de pesos chilenos y un plazo estimado de 90 días. Ese calendario ubicaba su terminación a comienzos de noviembre. 

Ese dato permite precisar el cuestionamiento: las obras no necesariamente estaban atrasadas respecto de su plazo anunciado, pero la protección proyectada no estaba disponible cuando volvió a activarse el peligro.

El Gobierno, por su parte, sostuvo que sí se habían efectuado trabajos preventivos. Pavez afirmó que el municipio y el Ministerio de Obras Públicas habían intervenido previamente en Quebrada Honda. La discusión, se centra ahora en la oportunidad y suficiencia de esas medidas, además de establecer qué ocurrió con los desagües. 

El Niño, un contexto que exigía preparación

La amenaza climática tampoco apareció de manera repentina. En un boletín publicado el 3 de septiembre, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) informó que El Niño se había consolidado y anticipó su intensificación. Además, destacó la necesidad de reforzar la preparación y las alertas tempranas ante un episodio excepcional. 

El 8 de octubre, la organización ratificó que el fenómeno continuaba fortaleciéndose y que su máximo se esperaba alrededor de diciembre. Sus proyecciones advertían sobre alteraciones en las precipitaciones y un incremento del riesgo de sequías e inundaciones en distintas regiones. Se trata de un pronóstico climático amplio, que no determina por sí mismo la causa de un aluvión localizado. 

En Las Condes, el análisis debe reunir ese contexto con los antecedentes concretos de la cuenca: el incendio, el episodio de enero, las obras pendientes y la hipótesis de obstrucción. Aún falta establecer técnicamente cuánto influyó cada factor y qué daños podían haberse evitado.

El interrogante sobre la prevención está respaldado por un riesgo conocido y una protección todavía incompleta. La investigación deberá determinar si las intervenciones y las alertas estuvieron a la altura de esa amenaza. La intensidad de la lluvia explica el desencadenante; evaluar las decisiones tomadas antes de que llegara permitirá entender la dimensión del desastre.