por Redacción Mendoza Económico
La Municipalidad de Maipú y el Concejo Deliberante avanzan en el diseño de una Ruta Gastronómica Sustentable que busca integrar a bodegas, restaurantes, emprendimientos gastronómicos y pequeños productores bajo una estrategia común de desarrollo económico. La iniciativa contempla adhesión gratuita, promoción comercial y turística, certificaciones ambientales e incentivos fiscales de hasta el 50% para determinadas inversiones vinculadas con la sustentabilidad.
El proyecto fue analizado durante una reunión realizada en las instalaciones de Universo Vigil, donde autoridades municipales y concejales trabajaron sobre los principales lineamientos de la futura ordenanza.
La propuesta constituye una apuesta a fortalecer la cadena de valor del turismo y la gastronomía mediante la articulación público-privada, procurando que una mayor proporción del movimiento económico generado por estas actividades permanezca dentro del departamento.
El eje económico del proyecto es la vinculación entre los establecimientos gastronómicos y los productores agroindustriales de Maipú.
La intención es estimular la utilización de productos de cercanía (Km 0), especialmente aceite de oliva, vinos, hortalizas y conservas elaboradas en el departamento.
Este esquema busca ampliar las oportunidades comerciales de pequeños productores y proveedores locales, conectándolos con restaurantes, bodegas y emprendimientos que reciben visitantes.
Desde el punto de vista productivo, el modelo plantea una posibilidad concreta: que el crecimiento de la gastronomía y el turismo se traduzca también en mayor demanda para la producción primaria y la agroindustria local.
La iniciativa apunta, además, a fortalecer la identidad económica de Maipú, aprovechando actividades que ya tienen presencia en el territorio en lugar de impulsar un circuito completamente nuevo y desconectado de la estructura productiva existente.

Funcionarios y emprendedores de Maipú trabajan en la Ruta Gastronómica
Uno de los aspectos relevantes del proyecto es que los establecimientos podrán incorporarse de manera voluntaria y gratuita, sin nuevas cargas impositivas ni trámites burocráticos adicionales.
La propuesta establece un sistema progresivo de reconocimiento mediante tres categorías: Bronce, Plata y Oro, vinculadas con el cumplimiento de criterios ambientales.
Entre las prácticas contempladas figuran la separación de residuos, la disposición responsable de aceites vegetales usados, la reducción de plásticos de un solo uso y la incorporación de energías renovables.
El mecanismo busca incentivar mejoras ambientales progresivas, permitiendo que empresas y emprendimientos de diferentes dimensiones puedan participar de acuerdo con sus posibilidades.
Al mismo tiempo, el sistema de certificación procura transformar la sustentabilidad en un atributo de diferenciación para la oferta turística y gastronómica del departamento.
La futura ordenanza incorpora un instrumento económico destinado a estimular inversiones privadas.
Los establecimientos que alcancen el Sello Oro podrán acceder a beneficios fiscales de hasta el 50% en aforos de edificación y derechos de construcción, cuando realicen ampliaciones o reformas que incorporen tecnologías sustentables.
Se trata de un incentivo específico, relacionado con inversiones en infraestructura, y no de una reducción generalizada de las tasas municipales.
La medida pretende reducir parcialmente los costos asociados a mejoras edilicias y tecnológicas que contribuyan a una mayor eficiencia ambiental.
Sin embargo, su impacto dependerá del alcance definitivo de la ordenanza, los requisitos establecidos para obtener las certificaciones y la capacidad de inversión de los establecimientos.
En particular, será importante observar si las herramientas previstas resultan accesibles para pequeños emprendimientos gastronómicos, además de los establecimientos de mayor escala.
Otro componente del proyecto es la utilización de las herramientas de promoción turística del municipio para mejorar el posicionamiento comercial de los negocios adheridos.
La iniciativa contempla mayor presencia en el Mapa Turístico Oficial, plataformas digitales y folletería institucional.
También establece participación prioritaria en acontecimientos como el Festival del Malbec y el Olivo, la Fiesta de la Vendimia y la Feria Internacional de Turismo (FIT).
Estas acciones podrían representar una oportunidad especialmente relevante para establecimientos de menor tamaño, que habitualmente cuentan con presupuestos de promoción más limitados.
Durante la reunión, el presidente del Concejo Deliberante, Emiliano Sallei, defendió el esquema de articulación entre el sector público y privado.
“Cuando el Estado y el sector privado trabajan juntos, se generan nuevas oportunidades, se potencia nuestra identidad y se construye un mejor futuro para toda la comunidad maipucina”, sostuvo.
La iniciativa se inscribe en una estrategia que procura utilizar el turismo y la gastronomía como motores de desarrollo para otras actividades productivas.
En ese sentido, el proyecto tiene un atractivo particular: no se limita a promover restaurantes o bodegas individualmente, sino que busca conectar distintos eslabones de la economía departamental.
La incorporación de proveedores locales a los circuitos gastronómicos podría ampliar mercados para pequeños productores, mientras que una oferta turística más integrada podría favorecer el consumo en distintos establecimientos.
Sin embargo, la creación de una ruta no garantiza por sí misma un incremento de las ventas, las inversiones o el empleo. Para alcanzar esos objetivos será necesario construir vínculos comerciales efectivos entre productores y establecimientos gastronómicos, además de sostener la promoción de la propuesta.
La futura ordenanza todavía se encuentra en elaboración y el municipio no informó metas cuantitativas de inversión, generación de empleo o cantidad de establecimientos que espera incorporar.
La efectividad del programa dependerá, en buena medida, de su implementación, de la participación privada y de la posibilidad de medir los resultados económicos.
El principal desafío será que la Ruta Gastronómica Sustentable trascienda el reconocimiento institucional y se transforme en una herramienta concreta para generar nuevos negocios, fortalecer proveedores locales y ampliar las oportunidades de desarrollo dentro de Maipú.