por Redacción Mendoza Económico
Los 20 proyectos de exploración agrupados en Mendoza Norte atraviesan una instancia decisiva para determinar si podrán avanzar sobre el terreno. La Autoridad Ambiental Minera puso en marcha la revisión de sus informes y designó a la Universidad Tecnológica Nacional para elaborar el dictamen técnico. La apertura del procedimiento, difundida desde el 23 de octubre, todavía no habilita los trabajos.
El distrito comprende 65 propiedades mineras en un territorio de aproximadamente 5.500 kilómetros cuadrados, principalmente en Las Heras y con una porción en Luján de Cuyo. La escala geográfica permite dimensionar el área bajo estudio, pero no equivale a una superficie destinada íntegramente a excavaciones ni a un conjunto de minas cuya viabilidad esté demostrada.
La documentación fue presentada a comienzos de octubre por Impulsa Mendoza, la empresa estatal que promueve la iniciativa. Los estudios, elaborados por Knight Piésold, combinan una evaluación integral del distrito con informes particulares de sus proyectos.
La UTN tendrá 15 días hábiles desde la recepción de la documentación para emitir su dictamen. El punto de partida importa: el plazo no debe contarse automáticamente desde la fecha de una noticia o desde el anuncio político.
La revisión contempla además la intervención de 17 organismos, cada uno dentro de su competencia. Entre ellos figuran Irrigación, los municipios involucrados y entidades científicas y ambientales. Agua, biodiversidad, territorio y patrimonio forman parte de una evaluación que excede el potencial geológico.
Una vez incorporados los dictámenes, el proponente deberá responder las observaciones. También está prevista una audiencia pública. La autoridad ambiental podrá resolver después sobre las declaraciones de impacto ambiental, que deberán atravesar la ratificación legislativa correspondiente antes de habilitar esta etapa de los proyectos metalíferos.

Mendoza Norte avanza con sus procedimientos legales
La exploración busca establecer qué minerales existen, cómo se distribuyen y si sus características justifican estudios posteriores. El interés por cobre y otros metales explica la iniciativa, pero la existencia de condiciones geológicas favorables no demuestra por sí sola la viabilidad económica de un yacimiento.
Ese límite también alcanza a las expectativas de empleo, compras a proveedores y exportaciones. Los informes disponibles sobre el inicio de la revisión no permiten asignar esos resultados al conjunto del distrito. Para hacerlo se necesitarían proyectos definidos, inversiones identificadas y cronogramas verificables.
El seguimiento económico de Mendoza Norte exige distinguir cada avance. Presentar un informe, recibir un dictamen y obtener una autorización son decisiones diferentes. Su importancia reside en lo que habilita cada una, no en cuántas veces reaparece el anuncio.
La próxima referencia concreta será el contenido de las evaluaciones: qué observaciones formulen los organismos, cómo las responda Impulsa Mendoza y bajo qué condiciones podrían avanzar las iniciativas. Allí empezará a precisarse la distancia entre el potencial del distrito y los trabajos efectivamente autorizables.