por Redacción Mendoza Económico
Las empresas argentinas emitieron US$2.722 millones en obligaciones negociables durante septiembre, el segundo mayor monto nominal mensual de la serie que PwC construye desde 2015. El resultado, difundido en la cobertura económica del 26 de octubre, muestra un mercado activo, aunque muy concentrado: YPF, Tecpetrol y Vista captaron juntas US$2.050 millones en operaciones internacionales, más del 75% del total.
El volumen permite dimensionar la capacidad de esas compañías para obtener recursos. No alcanza, por sí solo, para describir las condiciones de financiamiento de todo el entramado productivo. Junto con las grandes operaciones petroleras hubo una mayor participación de pequeñas y medianas empresas, pero con instrumentos, montos y respaldos diferentes.
El informe corresponde a negocios concretados en septiembre. Las cifras están expresadas en dólares al contado con liquidación y contemplan nuevas colocaciones, excluyendo canjes. No deben interpretarse como inversiones ejecutadas por el mismo importe ni como emisiones realizadas durante la jornada en que se publicó la noticia.
YPF encabeza la toma de deuda internacional de las empresas argentinas
YPF encabezó las operaciones con US$1.200 millones a nueve años, mediante su obligación negociable Clase LXIV, con una tasa de colocación del 7,85% nominal anual. Tecpetrol obtuvo US$450 millones mediante una ampliación de su Clase 10, con tasa de corte del 7,25%. Vista Energy Argentina sumó otros US$400 millones a través de su Clase XXXI, al 7,95%. Estas dos últimas operaciones se estructuraron bajo legislación estadounidense.
Bloomberg Línea destacó que la actividad se sostuvo pese al aumento del riesgo país, que pasó de 512 a 607 puntos básicos durante septiembre. PwC señaló, además, que las tasas de las colocaciones internacionales se situaban en torno al 7,7% nominal anual, entre los niveles más bajos de la actual gestión.
El contraste muestra que las condiciones de una emisión corporativa pueden diferir del recorrido de los indicadores soberanos. También obliga a distinguir entre empresas: la posibilidad de colocar cientos de millones de dólares a varios años no describe necesariamente el acceso de una firma pequeña que necesita financiar insumos o cubrir un descalce de caja.
La expansión no se limitó a los montos de las petroleras. En septiembre hubo 42 emisiones de obligaciones negociables, la tercera mayor cantidad de la serie, detrás de octubre y agosto de 2024. Dentro de ese conjunto, el régimen PYME CNV Garantizada reunió 15 colocaciones, su máximo de los últimos dos años.
Según los datos publicados por Ámbito, esas operaciones totalizaron el equivalente a $41.725 millones. Trece se realizaron en pesos, por $36.639 millones, con una tasa promedio del 24,3% nominal anual. Las restantes utilizaron dólares o instrumentos vinculados al tipo de cambio.
La garantía es una parte central de ese mecanismo. Permite incorporar el respaldo de una entidad habilitada a la evaluación de la empresa emisora. El crecimiento del segmento refleja una mayor utilización de esa vía, aunque no demuestra que todas las pymes encuentren crédito bajo las mismas condiciones.
Hubo movimiento también en los fideicomisos financieros. Se concretaron 16 colocaciones por $297.386 millones, el mayor registro de 2026. Entre los debutantes figuraron la metalúrgica Crucianelli, Delivery Hero/PedidosYa y Finanzas Digitales. La diversidad de participantes amplía el panorama más allá del petróleo, sin modificar el peso dominante de las grandes energéticas en las obligaciones negociables.
Los costos tampoco siguieron una trayectoria uniforme. En las obligaciones negociables del régimen general, la tasa promedio en pesos bajó de 29,3% a 28,5% nominal anual. En cambio, el promedio del tramo en dólares pasó de 5,1% a 6,1%.
Son referencias correspondientes a segmentos diferentes. Compararlas exige considerar moneda, plazo, garantías y características de cada emisor. Una tasa nominal menor no basta para determinar cuál operación resulta más conveniente o qué compromiso podrá afrontar una empresa.
PwC consideró que las condiciones podían seguir favoreciendo nuevas emisiones locales e internacionales. Esa evaluación constituye una perspectiva de la consultora: el cierre de septiembre no garantiza que los meses siguientes mantengan el volumen o los costos observados.
En Mendoza, la discusión tiene un antecedente reciente. Una jornada realizada el 5 de octubre en la Bolsa de Comercio reunió a empresas, representantes provinciales, intermediarios y entidades de garantía. Según la cobertura de Mendoza Económico, uno de los problemas señalados fue el desconocimiento de herramientas disponibles y de los pasos necesarios para utilizarlas.
Las obligaciones negociables pueden financiar inversiones, capital de trabajo o refinanciaciones. Su estructura debe responder a una necesidad identificada y a ingresos que permitan cumplir los vencimientos. La preparación de información y el asesoramiento forman parte del acceso, junto con la comparación de tasas.
El balance de septiembre reúne, así, concentración y una mayor participación de pymes. Tres petroleras explican la mayor parte del dinero obtenido, mientras otras empresas amplían el número de operaciones. Para las firmas mendocinas, la cuestión concreta es si pueden convertir esas herramientas en financiamiento compatible con su escala, sus proyectos y su capacidad de devolución.