por Redacción Mendoza Económico
Una empresa necesita recuperar margen y Finanzas propone recortar gastos. Recursos Humanos advierte que el personal está cansado y reclama revisar los salarios. Ambas áreas tienen razones para defender sus posiciones, pero ninguna alcanza, por separado, para resolver el problema. Esa escena, que Paula Pía Ariet asegura haber observado durante más de veinte años en organizaciones muy distintas, es el punto de partida de La falsa grieta, su libro sobre la relación entre la rentabilidad y la gestión de personas.
Publicado por Tinta de Luz, el volumen de 354 páginas cuestiona una división que la autora considera arraigada en las empresas: la idea de que los asuntos económicos y los del capital humano pertenecen a territorios independientes. En un contexto marcado por la inflación, las variaciones del tipo de cambio y la presión por los resultados, esa separación puede conducir a decisiones incompletas, aun cuando cada sector haya elaborado un diagnóstico correcto.
“Se instaló la idea de que un área gestiona números y la otra, personas; que una es racional y la otra, humana; que una defiende el margen y la otra, la justicia. Escribí el libro porque esa división cuesta mucho dinero y desgasta a mucha gente”, sostiene Ariet.
Licenciada en Economía y especialista en Gestión de Capital Humano, la autora aborda el problema desde su experiencia en ambas disciplinas. Su planteo consiste en incorporar esas dos perspectivas al análisis de una misma decisión, desde el momento en que comienza a discutirse.
El eje de la obra es el Método de la Conversación Completa, que propone examinar las decisiones relevantes en tres dimensiones. La económica permite establecer cuánto cuestan hoy. La conductual analiza qué señales transmiten y qué comportamientos generan. La intertemporal considera las expectativas o rigideces que dejan instaladas hacia adelante.
El esquema busca ampliar la discusión sobre medidas habituales de la gestión empresarial. Un aumento salarial, un congelamiento o un bono tienen un efecto sobre las cuentas, pero también expresan prioridades y pueden modificar la conducta de quienes trabajan en la organización.
“Propongo pasar de ‘pagar salarios’ a entender que las empresas diseñan comportamientos. Cada aumento, cada congelamiento y cada bono le dice a la gente qué valora la empresa, y la gente ajusta su conducta en consecuencia”, explica.
Desde esa perspectiva, evaluar una medida exige prestar atención a consecuencias que no siempre aparecen en el cálculo inicial. Ariet señala que un recorte puede resultar técnicamente impecable y, sin embargo, dejar efectos difíciles de advertir en el momento de su aplicación. También puede ocurrir que una mejora salarial alivie las tensiones durante unas semanas, pero comprometa el margen por años.
La misma advertencia alcanza a los incentivos: un bono mal diseñado puede promover conductas contrarias a las que se pretendía estimular. Para la autora, tratar el talento como un recurso indiferenciado también supone un riesgo, porque puede erosionar la ventaja competitiva de una empresa sin que sus responsables lo perciban a tiempo.

El libro desarrolla estos dilemas a través de Mundo, una compañía ficticia de calzado cuyo comité directivo debe resolver situaciones reconocibles para cualquier organización: salarios en períodos inflacionarios, incentivos con resultados no deseados, rotación de perfiles críticos y decisiones tomadas bajo presión.
La historia atraviesa 27 capítulos distribuidos en tres partes. La primera aborda lo que Recursos Humanos debe saber de Economía; la segunda, lo que la Economía debe saber de las personas. La última reúne ambas perspectivas en una síntesis. Cada capítulo concluye con preguntas de autoevaluación y espacios para trasladar el análisis a la empresa del lector.
Sin exigir formación económica previa, la obra está dirigida a empresarios, dueños de pymes, directores generales y responsables de Finanzas y Recursos Humanos, además de gerentes de otras áreas que tienen personal a cargo.
La trayectoria de Ariet está vinculada con esos ámbitos. En 2001 fundó en Mendoza Gestión Capital Humano (GCH), consultora especializada en estructuras salariales, compensaciones y estrategia organizacional. La firma desarrolló además YAM, un software de gestión de recursos humanos utilizado por empresas de la Argentina y Latinoamérica. La economista es docente de programas de MBA y posgrado, conferencista, conductora del podcast Capital Humano 360 y miembro activo de la Asociación de Ejecutivos de Mendoza.
En su mensaje a la comunidad empresarial mendocina y de la región, Ariet concentra el planteo en una pregunta que, sostiene, suele permanecer implícita durante los ajustes: “¿A quién le vamos a hacer pagar esto?”. Hacerla explícita, con todas las áreas involucradas, forma parte del método que propone.
“La rentabilidad sostenible se hace con personas, y la gestión de personas sostenible necesita rentabilidad”, afirma. Esa relación de dependencia mutua es el argumento central de La falsa grieta y el punto desde el cual la autora propone revisar cómo se decide dentro de las empresas.