por Redacción Mendoza Económico
Siete kilómetros y medio de la Ruta Nacional 7 concentran las tareas de reparación entre calle Cochabamba y el ingreso a la Destilería. Después de dos semanas de lluvias que agravaron el deterioro del pavimento, Caminos del Aconcagua informó que desplegó dos cuadrillas completas para realizar bacheo con mezcla asfáltica en caliente y sellado. La intervención busca dar mayor resistencia a los arreglos en un sector donde, durante el temporal, se habían utilizado rellenos provisorios.
El operativo comprende el tramo ubicado entre los kilómetros 1.056 y 1.063,5. Según la empresa, el agua acumulada sobre la ruta aceleró el desprendimiento de la antigua carpeta asfáltica, abrió nuevos baches y profundizó los que ya existían. La interrupción de las precipitaciones permitió el secado de la superficie, una condición necesaria para aplicar la mezcla en caliente.
La concesionaria, que asumió la operación del corredor el 7 de octubre, también comunicó que trabaja con ingenieros especializados para definir un proyecto ejecutivo de rehabilitación estructural. Ese proyecto todavía no tiene plazos de ejecución ni características detalladas en la información difundida. Por ahora, las tareas anunciadas se concentran en atender los daños de la calzada y mejorar las condiciones de circulación.
El diagnóstico presentado por Caminos del Aconcagua ubica el origen del problema antes del temporal. La compañía sostuvo que, al tomar posesión del corredor, encontró en ese sector una degradación generalizada, producto de años sin intervenciones estructurales ni mantenimiento profundo.
Se trata de la evaluación de la propia concesionaria, que vinculó el agravamiento de los daños con la combinación de una carpeta asfáltica deteriorada y precipitaciones persistentes. De acuerdo con esa explicación, las lluvias actuaron sobre una infraestructura que ya presentaba deficiencias y aceleraron su desgaste.
El reconocimiento de la necesidad de una rehabilitación estructural establece el alcance del problema: los trabajos de bacheo atienden las roturas actuales, pero el sector requiere una intervención más profunda. Esa diferencia aparece en el anuncio empresario, que distingue las reparaciones de emergencia de la obra definitiva cuyo proyecto se encuentra en elaboración.
La información disponible no permite establecer cuándo comenzará esa segunda etapa. Tampoco detalla qué trabajos comprenderá. El compromiso comunicado hasta el momento es avanzar en su definición técnica junto con especialistas en infraestructura vial.
Durante las jornadas de lluvia, las cuadrillas taparon y compactaron los pozos con material granular fresado, identificado como RAP. Según explicó la compañía, esa solución permitió intervenir sobre los baches mientras las condiciones climáticas impedían colocar mezcla asfáltica en caliente.
La elección del material respondió a una limitación técnica. El asfalto en caliente exige una calzada seca para adherirse correctamente. La humedad, señaló la empresa, impide esa adherencia y favorece la desintegración de la mezcla, por lo que su aplicación durante las precipitaciones no ofrecía una reparación resistente.
Los rellenos con RAP tuvieron, en cambio, un carácter transitorio. La continuidad de las lluvias y el lavado provocado por el agua redujeron su duración. La concesionaria afirmó que esas intervenciones permitieron mitigar el riesgo para los vehículos, aunque reconoció que sus efectos fueron temporales.
El parte de tareas refleja esas dificultades. Las condiciones meteorológicas obligaron a suspender trabajos programados y a sostener operativos de emergencia en los sectores afectados. La posibilidad de avanzar con otro tipo de reparación quedó supeditada al secado del pavimento.

Las cuadrillas ya estan trabajando en la Ruta 7 en la zona de la Destileria
El registro difundido por Caminos del Aconcagua incluye una intervención en la intersección con calle Costa Flores y sucesivas actuaciones entre Cochabamba y Cobos. En este último tramo se concentraron las tareas informadas para las jornadas del 21 al 25 de octubre.
El día 24, ante la imposibilidad de utilizar mezcla asfáltica en caliente, los equipos trabajaron bajo la lluvia rellenando pozos con material granular. La persistencia de las precipitaciones limitó la duración de esos arreglos. El domingo 25 se dispusieron nuevamente cuadrillas de emergencia para tapar baches con RAP y mejorar de manera provisoria las condiciones de circulación.
El cambio en las condiciones climáticas permitió modificar el operativo el lunes 26. Con la superficie seca, las dos cuadrillas comenzaron a aplicar asfalto en caliente y sellado, una solución que la empresa presentó como más resistente y duradera que los rellenos utilizados durante el temporal.
La atención inmediata del tramo avanza, así, mediante el bacheo. Para la recuperación estructural anunciada todavía resta completar el proyecto ejecutivo y conocer su alcance y cronograma. Esa información permitirá precisar cómo continuará la intervención sobre los siete kilómetros y medio que la propia concesionaria identificó como un sector de deterioro generalizado.