por Redacción Mendoza Económico
El turismo internacional dejó un déficit de US$918,4 millones en el tercer trimestre de 2026 entre los viajeros relevados en Ezeiza y Aeroparque. Los residentes que salieron por esas terminales gastaron US$1.558,9 millones en el exterior, mientras los visitantes extranjeros desembolsaron US$640,5 millones durante su estadía en la Argentina. La diferencia amplió el desequilibrio frente al mismo período del año anterior, aun cuando mejoraron los ingresos del turismo receptivo.
Las cifras pertenecen al informe del INDEC publicado el 26 de octubre. Su alcance requiere una precisión: ese resultado monetario corresponde a las dos terminales aéreas porteñas, no a la totalidad de los pasos fronterizos. El documento reúne estadísticas con distintas coberturas, desde movimientos nacionales de viajeros hasta estimaciones de gasto para puntos específicos de entrada y salida.
La comparación interanual expone la dificultad para reducir el saldo negativo. El gasto de los argentinos en el exterior pasó de US$1.463,9 millones a US$1.558,9 millones, mientras los ingresos aportados por los visitantes aumentaron desde US$574,6 millones hasta US$640,5 millones. Según la reconstrucción publicada por El Cronista, el déficit había sido de US$889,3 millones en el tercer trimestre de 2025 y de US$751,9 millones en el segundo trimestre de este año.
Por lo tanto, una mejora del turismo receptivo puede convivir con un deterioro del balance monetario. Los ingresos crecieron, pero el aumento absoluto del gasto fuera del país fue mayor. La diferencia entre ambos flujos terminó ampliándose.
En los aeropuertos relevados, las salidas de turistas residentes disminuyeron 7% interanual durante el trimestre. Sin embargo, su gasto total creció 6,5%. La cantidad de viajes, por sí sola, no permite anticipar la demanda de dólares: también intervienen la duración de las estadías, los destinos y los consumos realizados.
Los argentinos permanecieron fuera del país un promedio de 15,7 noches, frente a 11,1 noches de los extranjeros que llegaron por esas terminales. El gasto diario también resultó distinto: US$103,8 para los residentes en el exterior y US$94,5 para los visitantes. La combinación de más noches y mayor desembolso diario ayuda a entender la distancia entre los dos totales.

El Aeropuerto de Ezeiza sigue registrando más salida de turistas que llegadas
El movimiento de personas por todas las fronteras mostró en septiembre una evolución más favorable. La Argentina recibió 432.200 turistas extranjeros, 15,3% más que un año antes, mientras 613.100 residentes viajaron al exterior, una caída del 13,2%. El saldo siguió siendo negativo, con una diferencia de 180.800 turistas, de acuerdo con el INDEC.
La categoría incluye a quienes pasan al menos una noche en el destino. Si se agregan los excursionistas, que regresan sin pernoctar, las entradas alcanzaron 733.600 visitantes y las salidas, 1.047.700. Distinguir ambos grupos evita atribuir a todos los cruces de frontera el mismo tipo de consumo turístico.
Brasil encabezó tanto el origen de los visitantes como las preferencias de los argentinos: llegaron 113.800 turistas brasileños y viajaron hacia ese país 124.000 residentes. Uruguay fue el segundo origen, con 78.100 personas. Entre los destinos emisivos, Europa reunió 94.000 viajeros.
Estos movimientos mensuales no contradicen el déficit trimestral. Miden períodos y universos diferentes. Tampoco permiten concluir que la caída de los viajes al exterior se haya convertido automáticamente en reservas hoteleras dentro del país.
La vía terrestre concentró una de las bajas más pronunciadas del turismo emisivo. En septiembre salieron por esos pasos 201.500 turistas residentes, un 24,8% menos interanual. En Cristo Redentor, la disminución fue del 52,6%, según la cobertura de TN basada en el informe oficial. El dato describe el movimiento del paso, no exclusivamente el comportamiento de los hogares mendocinos.
El vínculo con Brasil agrega otra variable para la región. Como antecedente, Mendoza Económico analizó el 25 de octubre la importancia de la evolución del real y del consumo brasileño para los negocios provinciales. La duración de un movimiento cambiario, además de su intensidad, condiciona las decisiones comerciales. Ese marco exige seguir las próximas estadísticas antes de trasladar una reacción financiera a una previsión turística.
El balance disponible deja una mejora concreta en las llegadas y una reducción de las salidas durante septiembre. Aun así, en las principales terminales aéreas el gasto fuera del país continuó superando ampliamente al ingreso generado por los visitantes. Para medir una recuperación sostenida habrá que observar cuántos turistas llegan, cuánto tiempo permanecen y qué recursos dejan en cada destino.