05/11/2026 - Edición Nº946

Empresas y Negocios

Certificación internacional

Domaine Bousquet, primera empresa argentina en recertificar bajo los nuevos estándares B

05/11/2026 | La bodega de Gualtallary renovó la certificación que obtuvo en 2022. El proceso, realizado por su equipo interno, exigió acreditar prácticas y resultados en siete áreas sociales, ambientales y de gobierno empresarial.


por Redacción Mendoza Económico


Domaine Bousquet se convirtió en la primera empresa de la Argentina en recertificar como Empresa B bajo los nuevos estándares de B Lab V2, según informó la bodega y destacó Marina Arias, directora de Sistema B Región Sur. El establecimiento de Gualtallary, Tupungato, completó la evaluación con un proceso conducido por su propio equipo, que involucró a todas las áreas de la organización.

La compañía integra el movimiento de Empresas B desde 2022. La renovación supone adaptarse a un cambio en la forma de evaluar el desempeño empresarial: el nuevo esquema reemplaza el puntaje mínimo general por requisitos específicos en siete áreas de impacto, con la obligación de demostrar avances a lo largo del tiempo.

Para la bodega, el trabajo implicó documentar cómo incorpora sus compromisos sociales y ambientales a la gestión cotidiana. La evaluación comprende las relaciones con los trabajadores y la comunidad, el cuidado de los recursos y los mecanismos mediante los cuales se toman las decisiones dentro de la empresa.

Una evaluación con exigencias en siete áreas

Las Empresas B son compañías que cumplen estándares verificados de desempeño social y ambiental, transparencia y responsabilidad. Asumen el compromiso de considerar las consecuencias de sus decisiones sobre las personas, la comunidad y el ambiente.

La actualización de B Lab exige cumplir condiciones en gobernanza de las partes interesadas y propósito; trabajo justo; justicia, equidad, diversidad e inclusión; derechos humanos; acción climática; circularidad y gestión ambiental; y asuntos gubernamentales y acción colectiva. Cada dimensión tiene requisitos propios que deben acreditarse durante el proceso.

“Decidimos hacer la recertificación con nuestro propio equipo y eso implicó que todas las áreas de la bodega se involucraran”, señaló Anne Bousquet, presidenta y socia fundadora. La decisión de asumir internamente la tarea permitió, según explicó, revisar el funcionamiento de la organización a partir de las nuevas exigencias.

“El nuevo estándar pide mostrar con evidencia cómo trabajamos con las personas, con la comunidad y con el ambiente, y cómo mejoramos año a año. Hacerlo desde adentro nos ayudó a entender mejor nuestra propia empresa”, sostuvo.

Julio Peña, gerente de Calidad y Sustentabilidad, destacó la metodología utilizada para ordenar el trabajo: planificar, hacer, verificar y actuar. Según explicó, un equipo comprometido y un sistema de gestión sólido permitieron abordar un marco técnico más exigente y específico que el anterior.

La cobertura vegetal de los viñedos de Domaine Bousquet
La cobertura vegetal de los viñedos de Domaine Bousquet

El reconocimiento de Sistema B

Marina Arias, directora de Sistema B Región Sur, que comprende la Argentina, Paraguay y Uruguay, confirmó el carácter pionero de la recertificación. “Es una alegría enorme y un verdadero hito que Domaine Bousquet reafirme su compromiso y sea la primera Empresa B que recertifica con los nuevos estándares en el país”, afirmó.

La directiva vinculó la actualización con la necesidad de compromisos empresariales más profundos y medibles. “Los nuevos estándares exigen soluciones integrales en siete dimensiones clave para alcanzar la certificación. Es un proceso riguroso, y hoy Domaine Bousquet demuestra que es posible”, agregó.

Un recorrido que comenzó en Gualtallary

La historia de Domaine Bousquet en Mendoza comenzó en 1997, cuando la familia, con cuatro generaciones de tradición vitivinícola en la región francesa de Carcassonne, adquirió 240 hectáreas en Gualtallary. El proyecto combinó técnicas de elaboración francesas con las condiciones del clima y el suelo del Valle de Uco. Actualmente, la enología está a cargo de Rodrigo Serrano Alou.

Desde el inicio, la bodega desarrolló prácticas agrícolas y enológicas orgánicas, que obtuvieron certificación oficial en 2005. En 2022 sumó la certificación orgánica regenerativa (ROC) y hoy aplica también prácticas biodinámicas en parte de sus viñedos. Ese recorrido se vincula con la producción de vinos orgánicos y sustentables, uno de los ejes de su actividad.

El cuidado del suelo, la biodiversidad y el uso responsable de los recursos orientan el manejo de las fincas. Esa identidad también forma parte de la Experiencia Gaia de Domaine Bousquet en Gualtallary.

La estrategia de sustentabilidad de la empresa se organiza actualmente en seis áreas: agricultura regenerativa, calidad y transparencia, acción climática, gestión del agua, comunidades prósperas y circularidad. A través de ellas, la bodega busca reducir los impactos negativos de su actividad, contribuir a la restauración de los ecosistemas, promover condiciones laborales justas y acompañar a las comunidades donde opera. Con la recertificación, esas líneas de gestión quedaron encuadradas en las nuevas exigencias del movimiento B.