06/11/2026 - Edición Nº947

Economía

¿Se acelera la crisis?

El mercado recortó a 0,7% el crecimiento de 2026 y amplió la brecha con el Presupuesto

06/11/2026 | El nuevo REM del Banco Central redujo por segundo mes consecutivo la previsión de actividad y ahora estima una caída desestacionalizada del 2,3% durante el tercer trimestre. El Gobierno proyectó en el Presupuesto que la economía crecería 3% este año. La diferencia empieza a trasladarse a la discusión sobre recaudación, empleo y las condiciones necesarias para crecer 4% en 2027.


por Marcelo López Álvarez


El mercado volvió a recortar con fuerza sus expectativas para la economía argentina. Las 45 consultoras, centros de investigación y entidades financieras que participaron en octubre del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central estimaron que el PBI crecerá apenas 0,7% durante 2026, frente al 1,5% que proyectaban apenas un mes atrás.

La corrección adquiere otra dimensión al extender la comparación. En el relevamiento de agosto, las estimaciones apuntaban a una expansión del 2,1%. Dos meses después, la previsión cayó al 0,7%. Dos tercios del crecimiento esperado desaparecieron de las proyecciones en apenas sesenta días. 

El REM no expresa una proyección del Banco Central. Es una encuesta entre especialistas privados. Pero su rápida revisión confirma que el escenario económico con el que comenzó el segundo semestre cambió sustancialmente.

La diferencia resulta especialmente significativa porque el Presupuesto 2027 presentado por el Gobierno todavía supone que el PBI crecerá 3% durante 2026 y 4% el próximo año. Frente al 0,7% que ahora espera el REM, la estimación oficial para este año quedó 2,3 puntos porcentuales por encima. 

El tercer trimestre explica buena parte del recorte

La principal corrección del informe está en el trimestre que acaba de terminar.

En septiembre, quienes participan del REM calculaban que el PBI podía caer 1% desestacionalizado durante el tercer trimestre respecto de los tres meses anteriores. Ahora estiman una contracción del 2,3%.

El ajuste fue de 1,3 puntos porcentuales en apenas un mes. El propio BCRA informa una revisión de 1,4 puntos por los redondeos de las series utilizadas. 

El punto de partida tampoco era favorable. El INDEC confirmó que el PBI ya había retrocedido 0,6% desestacionalizado durante el segundo trimestre de 2026. Si la estimación del REM para julio a septiembre se confirma cuando aparezca el dato oficial, la economía habría atravesado dos trimestres consecutivos de contracción. 

Los indicadores mensuales disponibles explican parte del cambio de expectativas. En julio, el EMAE cayó 2,9% frente a junio. En agosto recuperó solamente 0,1% y quedó 1,7% por debajo del nivel de un año atrás. 

El mercado espera un rebote durante los últimos tres meses del año. El REM proyecta 2% de crecimiento desestacionalizado para el cuarto trimestre, dos décimas más que en la encuesta anterior, y otro 0,9% durante los primeros tres meses de 2027. 

El escenario que surge del relevamiento es, por lo tanto, muy específico: una fuerte caída durante el tercer trimestre seguida por una recuperación hacia fin de año. Ese rebote explica que la proyección anual permanezca todavía en terreno positivo.

Del 3% oficial al 0,7% privado

La diferencia con el Presupuesto no es únicamente estadística.

Los supuestos de actividad forman parte de la base sobre la que se proyectan ingresos tributarios, gasto público y resultado fiscal. El proyecto enviado al Congreso trabaja con 3% de crecimiento para 2026 y 4% para 2027, además de una inflación del 29% a diciembre de este año y del 18% para el próximo. 

IERAL ya había advertido, al analizar el proyecto, que el crecimiento previsto resultaba relativamente optimista frente a una economía que venía mostrando estancamiento. El instituto señaló además que el Presupuesto necesita una recuperación importante de la recaudación y calcula para 2027 un aumento real de los ingresos tributarios que depende tanto del crecimiento como de mejoras en la administración y el cumplimiento fiscal. 

Los últimos datos vuelven más exigente ese supuesto.

IARAF estimó que la recaudación tributaria acumulada entre enero y octubre cayó 2,7% real interanual, aun cuando octubre habría mostrado una mejora del 0,7%. El IVA neto, uno de los tributos más vinculados con el consumo y la actividad, habría retrocedido 8,2% real frente al mismo mes del año pasado. El cálculo de IARAF utiliza para octubre una inflación estimada del 1,85%, porque el IPC oficial del mes todavía no fue publicado. 

Una economía que crece menos reduce la expansión potencial de varias bases imponibles. Eso no determina automáticamente el resultado fiscal, porque intervienen alícuotas, precios, comercio exterior, administración tributaria y decisiones de gasto. Pero vuelve más exigente la combinación prevista en el Presupuesto.

El REM del Central volvió a recortar las proyecciones de creciemiento. Ahora por debajo de 1
El REM del Central volvió a recortar las proyecciones de creciemiento. Ahora por debajo de 1

El mercado no está proyectando un desorden fiscal

La nueva encuesta tampoco describe un escenario de deterioro generalizado de todas las variables. Los participantes del REM mantienen una previsión de superávit primario de $15,1 billones para 2026, incluso después de reducir nuevamente la estimación de crecimiento. Ninguno de los consultados espera un resultado primario inferior a $9 billones. 

La inflación mensual esperada para octubre es de 1,8%, apenas una décima por encima de la proyección anterior. Para diciembre, el tipo de cambio mayorista esperado bajó de $1.614 a $1.590 por dólar.

El deterioro se concentra fundamentalmente en la actividad y empieza a alcanzar al mercado laboral.

El REM estima una desocupación de 7,6% durante el tercer trimestre y 7,8% para el cuarto, una décima más que en la encuesta anterior. (BCRA)

La combinación es relevante porque muestra que los especialistas consultados pueden proyectar simultáneamente desinflación, superávit fiscal y bajo crecimiento. El orden de las variables financieras y fiscales no garantiza, por sí mismo, una aceleración inmediata de la producción.

Las exportaciones avanzan en la dirección contraria

El frente externo refuerza esa divergencia.

Mientras redujeron la previsión del PBI, los participantes del REM elevaron la proyección de exportaciones de bienes para 2026 hasta US$103.434 millones, US$2.234 millones más que un mes atrás.

Las importaciones alcanzarían US$75.673 millones y el superávit comercial previsto subió hasta US$27.761 millones, US$2.060 millones más que en septiembre. 

El mercado, por lo tanto, está proyectando simultáneamente un mejor resultado comercial y un crecimiento económico considerablemente menor.

Son indicadores de naturaleza diferente y el aumento de las exportaciones en dólares puede responder tanto a cantidades como a precios. Pero el contraste vuelve a colocar en primer plano una característica que ya apareció en los datos sectoriales de los últimos meses: los sectores vinculados con exportaciones y recursos naturales tienen un desempeño mejor que buena parte de las actividades dependientes del mercado interno.

Para Mendoza, esa diferencia importa especialmente. Petróleo, minería y algunos complejos agroindustriales pueden aumentar producción y exportaciones mientras comercio, construcción, industria y empleo evolucionan a otra velocidad.

El 4% de 2027 queda ahora más lejos

El proyecto de Presupuesto supone que Argentina pasará de crecer 3% en 2026 a 4% en 2027. El REM cambió el punto de partida. Ya no espera 3%, ni siquiera 1,5%, sino apenas 0,7%.

Eso no vuelve matemáticamente imposible una expansión del 4% el próximo año. El crecimiento anual depende de la trayectoria trimestral y del arrastre estadístico con que termine 2026. De hecho, el propio relevamiento espera una mejora de la actividad desde el cuarto trimestre.

Pero el salto exige ahora una aceleración productiva mucho más clara que la observada durante buena parte de este año.

El próximo dato oficial relevante será el nivel de actividad de septiembre, que permitirá completar el comportamiento mensual del tercer trimestre. Allí comenzará a comprobarse cuánto de la fuerte corrección que hicieron las consultoras y los bancos responde a la evolución efectiva de la economía.

Por ahora, el cambio ya quedó registrado: en sólo dos meses el mercado redujo del 2,1% al 0,7% el crecimiento esperado para 2026, mientras el Presupuesto continúa construido sobre una expansión del 3%.