Politica

Berlín a favor de expropiar viviendas para alquilar desde el Estado

Una vez escrutado el 96% de las papeletas, el referéndum celebrado en Berlín para la expropiación de 240.000 viviendas a grandes propietarios arroja un saldo a favor del 56%. Más de un millón de berlineses se han pronunciado a favor del proyecto, que supera el quórum necesario y se convertirá en prioridad del próximo gobierno, que estará encabezado por la socialdemócrata Frankiska Giffey. “Vamos a buscar la forma de aplicar el resultado del referéndum”, ha dicho en sus primeras declaraciones la que fuera ministra de Familia en la anterior legislatura y quedó desplazada a la política local después de un escándalo de plagio en su tesis doctoral.

Bajo el título “Expropiar a Deutsche Wohnen & Co”, los berlineses pudieron votar ayer en referéndum si los grandes grupos de viviendas con más de 3.000 apartamentos en su cartera y cuya actividad tenga ánimo de lucro deberían ser expropiados. El Senado de Berlín está llamado ahora, según la resolución, a «iniciar todas las medidas» que sean necesarias para la transferencia de bienes inmuebles a la propiedad pública y a redactar y tramitar una ley a tal efecto. Unos 240.000 pisos se verían afectados por el proceso de «socialización», es decir, expropiados contra una compensación y transferidos a una institución de derecho público. Estamos hablando de alrededor del 15% del parque de viviendas de alquiler de Berlín. Pero si el Senado de Berlín redactará finalmente una ley de este tipo dependerá de la composición política del nuevo gobierno local. Las directivas de los paritidos SPD, CDU, AfD y FDP están en contra de las expropiaciones. La izquierda está a favor y los Verdes consideran posible ese paso “como último recurso”.

La crisis inmobiliaria se agudizó en los últimos años. La ciudad que hace cinco años se perfilaba para ser la capital de Europa y se posicionaba como una de las ciudades más baratas para vivir, fue cercada por la especulación financiera y las empresas comenzaron a comprar espacios para instalar sus sedes.

Actualmente, el 80% de los berlineses alquila y se supone que entre 2017 y 2030 la ciudad necesitará al menos 200.000 nuevas propiedades para hacer frente al problema de vivienda.

El miércoles pasado, Berlín dio un segundo paso sobre el problema y compró a las principales inmobiliarias, Deutsche Wohnen y Vonovia, 14.750 viviendas y 450 locales por 2.500 millones de euros (casi 3.000 millones de dólares), con el fin de intervenir en los precios del alquiler.

Estas propiedades serán distribuidas entre las compañías públicas de vivienda de la ciudad y se suman a otras 6.000 casas sociales que habían sido compradas en 2019 a la inmobiliaria Ado Properties.

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